Hay momentos cotidianos que, sin saberlo, se convierten en pequeños rituales familiares. Abrir un libro nuevo antes de dormir, sentarse juntos en la cama y dejar que una historia nos acompañe hasta el sueño es uno de ellos. Fue en una de esas noches cuando llegó a nuestras manos «El libro de los porqués», de Gianni Rodari, una lectura que empezó como una simple recomendación y terminó convirtiéndose en un viaje lleno de preguntas, imaginación y reflexiones compartidas entre madre e hija.
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¿Quién fue Gianni Rodari?

Si alguna vez has escuchado algo sobre la gramática de la fantasía, seguro que también te suena el nombre de Gianni Rodari (1920-1980). Este pedagogo, escritor y periodista italiano defendió toda su vida una manera más amable y divertida de enseñar a los niños, potenciando su propia creatividad y confiando en su capacidad de pensar por sí mismos.
Sus ideas no siempre fueron bienvenidas, debido al convulso tiempo en el que vivió (la II Guerra Mundial y el fascismo italiano), pero tras más de 20 años dedicándose a la pedagogía, en 1970 le otorgaron el prestigioso premio Hans Christian Andersen de literatura infantil y juvenil gracias a su libro ‘Las canciones del caballo que habla’.
En 1973, Rodari publicó ‘Gramática de la fantasía’, un ensayo pedagógico sobre la investigación que llevaba haciendo toda su vida que compila técnicas creativas para estimular la imaginación, como el binomio fantástico (crear un cuento a partir de dos palabras que no tienen nada que ver), la ensalada de cuentos (usar diferentes cuentos clásicos para crear uno nuevo) o los cuentos al revés (donde los roles tradicionales se revierten).
La gramática de la fantasía en ‘El libro de los porqués’

Entre 1955 y 1958, Gianni Rodari escribió en una columna en el periódico l’Unitá de Milán y Roma que primero se llamó ‘El libro de los porqués’ y después ‘El correo de los porqués’.
En esta columna los niños le escribían una clase de preguntas de todo tipo, para que el autor, con esa imaginación tan peculiar, les contestara. No fue hasta 1984, después de la muerte de Rodari, cuando se compilaron varias de esas columnas en un libro.
Aquí en España, una de las ediciones más significativas es la de Anaya, con ilustraciones de Ana Zurita. Aunque cuando Rodari contestaba estas singulares respuestas en su columna aún no había creado la gramática de la fantasía, es claro cuando leemos el libro que ya estaba experimentando con varias de las técnicas que después se popularizaron y actualmente se han convertido en parte del sistema educativo (aunque no seamos conscientes de ello).
¿Qué nos vamos a encontrar en ‘El libro de los porqués’

A parte de preguntas de lo más variopintas (graciosas, estimulantes, absurdas e interesantes), respuestas de lo más imaginativas, eso sí, sin perder la esencia del aprendizaje. Se trata de un aprendizaje integral, que trata desde aspectos científicos hasta sociales.
Así, podemos aprender ‘¿por qué sale el arcoíris cuando llueve?’ con una explicación científica y un poema con el que relacionar nuestro aprendizaje, o podemos reflexionar sobre las desigualdades sociales con la contestación de Rodari a una pregunta icónica de su columna como ‘¿por qué mi papá me promete tantos juguetes cuando tiene tan poco dinero?’.
Este fantástico libro es ideal para peques a partir de 7 años, pues los poemas y canciones pueden divertirles mucho y se puede comenzar a conocer ciertos temas sencillos. Sin embargo, a nuestro parecer, se le puede sacar aún más provecho a niños un poco más mayores, de hasta unos 12 años, ya que en él se encuentran temas importantes a tratar como el racismo, el respeto a las culturas, la organización de nuestra sociedad o la ecología.
También puede funcionar como motivador para comenzar a estudiar aspectos científicos, como los años bisiestos (en cuya explicación se comprende cómo funciona el movimiento de la Tierra alrededor del Sol) o aspectos botánicos, como la fragancia de las flores o por qué algunos animales son como son.
En definitiva, es un libro que puede aumentar la curiosidad de niñas y niños, fomentar su imaginación y divertirles mucho. A nosotras nos ha encantado y, aunque mi hija aún es algo pequeña, sé que es un libro al que podré sacar mucho provecho durante unos cuantos años más.



