Cada vez son más los planes que surgen en Madrid con temática Harry Potter. En My Family Time no nos perdemos ninguno. Espectáculos inspirados en el mago más famoso del mundo, talleres de pócimas, escape rooms basados en la saga cinematográfica… Si algo tenemos claro es que este universo sigue fascinando tanto a niños como a adultos.
¿Nuestro último descubrimiento? Andén Restaurante, una taberna mágica situada en la calle José Ortega y Gasset, 75, que promete hacerte sentir dentro de las películas de Harry Potter desde el momento en el que cruzas la puerta.
Tabla de Contenidos
Una taberna mágica en pleno Madrid

Lo primero que hay que decir es que Andén no es un restaurante para familias grande. De hecho, al llegar sorprende su tamaño, más pequeño de lo que imaginábamos. Aun así, el espacio está muy bien aprovechado y la decoración es, sin duda, uno de sus grandes atractivos.
Desde los detalles en las paredes hasta la iluminación tenue, todo está pensado para recrear el ambiente de una taberna mágica, con guiños constantes al universo Harry Potter que los niños reconocen enseguida.
Para los fans de la saga, sentarse a la mesa en Andén es casi una experiencia inmersiva. No hace falta conocer al detalle las películas para disfrutarlo, pero si en casa hay pequeños (o no tan pequeños) seguidores de Harry Potter, la ilusión está garantizada.
En este sentido, es fácil entender por qué se ha convertido en uno de esos restaurantes con niños en Madrid que generan tanta expectación. De hecho, prepárate porque la lista de espera puede ser de meses. ¡Está muy de moda!
El restaurante de Harry Potter en Madrid, una experiencia que entra por los ojos

Si algo funciona especialmente bien en Andén Restaurante es la experiencia visual. Los niños miran a su alrededor con curiosidad, comentan los detalles y sienten que están en un lugar “especial”, diferente a cualquier otro restaurante para familias.
Eso sí, conviene ir con las expectativas bien ajustadas. Este restaurante inspirado en el universo Harry Potter es un sitio pensado para vivir la experiencia, no tanto para una comida larga, de calidad y relajada en familia como podría ser otro tipo de restaurante tradicional de los que te hablamos en My Family Time.
¿Y qué tal se come en Andén Restaurante?

Pasamos a uno de los puntos más importantes cuando hablamos de restaurantes para familias: la comida.
En nuestro caso, la experiencia fue positiva en cuanto a sabor. Los platos están ricos, bien elaborados y resultan atractivos también para los niños, algo que siempre se agradece cuando salimos a comer en familia.
Sin embargo, hay dos aspectos que conviene tener en cuenta. El primero es la cantidad: las raciones son más bien justas, algo que puede quedarse corto si vais con buen apetito o con adolescentes. El segundo es el precio, que resulta elevado en relación con la cantidad servida.

En conjunto, la sensación es que se paga más por la experiencia y la ambientación que por una comida abundante. Por eso, nuestra recomendación es clara: Andén Restaurante está muy bien para conocerlo, para vivir una vez la experiencia y sorprender a los niños, pero no es un restaurante para repetir con frecuencia si buscas buena relación calidad-precio.
Para ocasiones especiales como el cumpleaños de tus hijos, las buenas noticias o algo así…

¿Merece la pena visitar Andén Restaurante?

Andén Restaurante es uno de esos sitios que hay que entender como lo que es: una experiencia temática. Si te gusta Harry Potter y buscas un plan diferente, es una opción divertida y original dentro de los restaurantes con niños en Madrid.
La ambientación está muy conseguida, la comida está rica y los niños salen encantados por haber comido en una “taberna mágica”.
Eso sí, el tamaño del local, la cantidad de comida y el precio hacen que no sea un sitio al que volveríamos habitualmente. Nos quedamos con la sensación de “merece la pena conocerlo”, pero no tanto la de repetir.
En definitiva, Andén es un restaurante para familias que buscan algo distinto, ideal para fans de Harry Potter y para una ocasión especial, siempre sabiendo que el verdadero valor está en la experiencia más que en el plato.



