Encontrar un plan que nos permita desconectar de verdad del ritmo diario no siempre es fácil. Por eso, cuando descubrimos Brio Atelier, en pleno centro de Madrid, tuvimos claro que era una experiencia que merecía la pena contar en My Family Time. Aunque en esta ocasión lo vivimos como un plan entre amigas, también es una propuesta perfecta para quienes buscan planes en familia, planes con niños o incluso una actividad diferente en pareja.
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Brio Atelier, un taller creativo en el centro de Madrid

Brio Atelier está situado a un paso del metro Antón Martín, una ubicación comodísima para llegar desde cualquier punto de la ciudad. Nada más cruzar la puerta, la sensación es clara: dejamos fuera el ruido, las prisas y las preocupaciones. El ambiente es tranquilo, luminoso y acogedor, casi como entrar en un pequeño oasis creativo en mitad de Madrid. De hecho, salimos con la sensación de haber desconectado tanto que… casi mejor que un spa.
Fuimos tres amigas, un día entre semana, y la experiencia fue perfecta para regalarnos dos horas solo para nosotras: charlar, crear y disfrutar sin mirar el reloj.
El taller tiene una duración aproximada de dos horas, tiempo más que suficiente para dejar volar la imaginación. Al llegar, cada persona elige la pieza que quiere pintar. Hay varias opciones, y el precio varía según la pieza.
Entre las piezas que se pueden elegir hay tazas, saleros, platos, jarrones y otras piezas de cerámica, y el precio varía en función de la opción seleccionada.
Una vez elegida la base, empieza lo mejor: crear sin normas. Durante el taller puedes tomarte algo —café, refresco o incluso una cerveza—, lo que contribuye a que el ambiente sea aún más relajado y distendido.
Nuestra experiencia en Brio Atelier

En Brio Atelier no falta detalle. Hay un montón de botes de pintura de distintos colores, pero lo que realmente marca la diferencia es la cantidad de herramientas disponibles para experimentar y probar técnicas diferentes:
Los materiales disponibles son muchos y muy variados: pinceles de todos los tamaños, tiras adhesivas para crear formas y líneas, lápices y gomas de borrar, tijeras y bastoncillos (sí, de los oídos), ideales para trabajar detalles y crear efectos diferentes.
Además, para quienes necesitan un pequeño empujón creativo, disponen de un libro con diseños que sirven de inspiración y un amplio muestrario con ejemplos de piezas ya pintadas. Perfecto tanto para personas muy creativas como para quienes creen que “no saben pintar”.
Un plan para desconectar entre amigas

Durante nuestra experiencia nos guió Alessia, que nos explicó cómo sacarle partido a los materiales y nos animó a confiar en nuestra imaginación. No se trata de un taller rígido ni dirigido paso a paso, sino de un acompañamiento cercano que te ayuda cuando lo necesitas, pero te deja total libertad para crear a tu ritmo.
Aquí no hay reglas: puedes pintar en una mesa o elegir una barra junto al escaparate y crear mientras observas cómo pasa la gente por la calle. Todo es espontáneo, natural y muy agradable.
Una de las mejores sensaciones del taller es que el tiempo pasa volando. Entre charlas, risas y pinceladas, las dos horas se hacen cortísimas. Es una actividad que invita a estar presente, a olvidarte del móvil y a disfrutar del momento.
Cuando terminas tu creación, no te la puedes llevar en el momento. Las piezas deben pasar por un proceso de horneado para fijar la pintura, algo que no es accesible al público. Por eso, tendrás que volver unos días después a recogerla.
Aunque en My Family Time vivimos esta experiencia como un plan para madres y amigas (ya probamos otra experiencia parecida con Pintar en Copas), Brio Atelier es muchísimo más versátil. Durante el taller coincidimos con una pareja, y también es un plan con niños (especialmente a partir de primaria), como plan en familia donde cada uno puede crear su propia pieza, para adolescentes que disfrutan mucho de la parte creativa y también como plan en pareja, original y diferente.
Nosotras salimos felices, relajadas y con muchas ganas de volver… porque crear con las manos engancha, y hacerlo en un lugar así, todavía más.



