«Invisible», la novela de Eloy Moreno sobre el acoso escolar, se representa ahora en los escenarios de la mano de LaJoven. Hasta el próximo 5 de abril estará en el Teatro Abadía de Madrid (luego saldrá de gira). La obra, que ya fue adaptada a la televisión con una serie homónima (la tiene la plataforma Disney+), se convierte ahora en dramaturgia gracias al talento de Josep María Miró (uno de los autores contemporáneos más traducidos) y con la dirección de José Luis Arellano.

La versión teatral de «Invisible» que consigue que te olvides casi del libro

obra de teatro Invisible

Cuando la materia prima de la que se parte es buena, nada puede salir mal. La historia de «Invisible» es tan potente (más de 2 millones de libros vendidos en todo el mundo), que da igual el formato. Pero es que, además, después de ver la propuesta teatral cuesta mucho elegir entre el libro o la versión escénica. Es como elegir a quién quieres más, a papá o a mamá. El libro es brutal, y la obra, sobresaliente. 

Ya había adelantado el director del montaje, Arellano, que decidió llevar «Invisible» al teatro tras quedar impactado por la fuerza narrativa y emocional del libro. Con esta adaptación, el teatro se convierte en una herramienta ideal para visibilizar una realidad que a menudo permanece oculta. «Invisible» recuerda que el bullying no solo afecta a quien los sufre directamente, sino también a toda la comunidad que lo rodea. Hablar de ello, es el primer paso para combatirlo.

Cuatro actores dan vida al elenco: Marcos Pérez, Juan Acedo, Javi Morán e Iballa Rodríguez. A ellos se une la colaboración especial de una veterana como es Mabel del Pozo. Grandes, muy grades en sus interpretaciones (mi hija, que ni pestañeaba en la butaca, me susurraba que eran tal cual se los imaginaba en su lectura y que decían las frases literalmente). Les acompaña una puesta en escena sencilla pero efectiva, sin grandes artificios, que consigue llevarte al mundo de «Invisible» y no soltarte para que permanezcas en su imaginario.

«Invisible», una obra recomendada para niños a partir de 12 años

Invisible de Eloy Moreno

Recomendada para espectadores a partir de 12 años, al igual que en el libro, los cuatro actores funcionan como monólogos independientes que colisionan entre sí, mientras un quinto personaje irrumpe como un huracán a mitad del relato. La palabra posee un peso sonoro específico que exige precisión actoral. Es como una partitura donde cada nota tiene su espacio y el ritmo no cesa en un crescendo continuo.

La iluminación, el sonido y el silencio están cuidadosamente utilizados para crear una atmósfera que refleja el mundo interior del protagonista, un niño que siente que se ha vuelto invisible ante los ojos de los demás.

El montaje visibiliza el sufrimiento silencioso del acoso escolar y la violencia intra y extraescolar. Estamos ante una historia que nos interpela con urgencia y nos obliga a mirar lo que ya hemos normalizado y nos pasa desapercibido. No solo estamos hablando de violencia, sino también de temas de incomprensión, de empatía y del deseo de aceptación. 

Es una obra intensa, emocional y profundamente necesaria en la sociedad actual que no se limita a mostrar el dolor de la víctima, sino que también invita a reflexionar sobre el papel de los espectadores, los compañeros que miran hacia otro lado e, incluso, los adultos que no llegan a darse cuenta de lo que está ocurriendo. Este enfoque hace que el público se sienta interpelado. Basta ya eso de “ese no es mi problema”.

Por ir acabando, la versión teatral de «Invisible» es una apuesta conmovedora, necesaria y muy bien ejecutada. Es una obra que no deja indiferente, que remueve por dentro (sin caer en el dramatismo) y que invita a reflexionar sobre la importancia de ver, escuchar y actuar. Porque, al final, nadie debería sentirse invisible.