Los datos están sobre la mesa. Cada vez más, los peques y los adolescentes de las casas están más enganchados a la lectura. Y esa es una noticia para celebrar. Sin embargo, aunque la oferta de títulos para ellos es cada vez mayor, a veces cuesta encontrar ese libro justo que se adapta a las necesidades de una niña que se encuentra en la frontera de empezar a caminar por la adolescencia. Si estáis en ese momento, aquí va mi recomendación: El caos de Beca, de Raquel Díaz Reguera. Éxito asegurado.
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La importancia de los libros para los niños

Después de «Julia y Los Mortimort» la autora da el salto al middle-grade con una serie que da voz al caos, las contradicciones y la intensidad adolescente. Destino es la editorial que apuesta por esta nueva aventura.
Si algo define la sociedad de nuestros adolescentes es la hiperconectividad, la influencia constante de las redes sociales que lleva a nuestros chavales a crecer antes de tiempo. Cada vez la infancia se acorta más. Tienen que prepararse para el futuro, ser independientes y competitivos. Y eso tiene un precio: empezar cuanto antes.
A los 11 o 12 años conviven con referentes, discursos y expectativas propios de etapas posteriores, una realidad que impacta directamente en su desarrollo emocional y genera una sensación de desubicación en un momento clave para la identidad.
Aquí los libros juegan un papel importante para reeducarnos, pararnos en este acelerón de vida y, sobre todo, entretenernos y disfrutar del silencio en nuestras cabezas.
Y es en este contexto donde se presenta «El Caos de Beca 1: el primer día de mi vida», una historia que devuelve el foco a lo que significa tener 12 años (calma, que no es ninguna marcianada, por supuesto que su protagonista tiene móvil).
¿De qué va «El caso de Beca»?

Vamos al asunto: Beca es la protagonista y tiene 12 años y arrancamos con su primer día de instituto (mi hija está a punto de dar el salto y le aterra no conocer a nadie. Este libro ha sido ideal para ella) y, por supuesto, piensa que su vida es un auténtico caos.
Beca siente que su mundo está patas arriba. Sus pensamientos van a mil por hora, sus emociones cambian constantemente y las situaciones cotidianas se convierte en auténticos desafíos.
Su madre se ha ido a vivir a miles de kilómetros (la conciliación familiar es un chiste, pero hoy no toca hablar de ese tema), su mejor amiga está rarísima… Total, que llega una temporadita de muchos cambios. Y eso, ya sabemos que da miedo, pero hay que aprender a manejarse fuera de nuestra área de confort.
Pero entre listas mentales (mi hija tiene mil agendas y en todas hay listas de cosas), dramas y ataques de vergüenza, también hay música, amigas nuevas y hasta un chico (¡qué mono! No quiero adelantaros nada). Así que, ¿será este año un desastre anunciado? o ¿quizás el principio de algo increíble?
La voz de Beca conecta enseguida con las lectoras preadolescentes porque refleja con naturalidad los cambios, las inseguridades y el torbellino de emociones que se viven a los 12 años. Y, además, por sus paginas desfilan valores como la amistad, la diversidad, la empatía o el autodescubrimiento.
Por qué nos ha gustado «El caos de Beca»
Es un libro divertido y muy realista que refleja perfectamente la etapa de crecimiento en la que todo parece desordenarse… y a la vez empezar a tener sentido. El instituto, las amigas, la familia y, por supuesto, los primeros amores forman parte de este ‘caos’ que da título al libro.
Sin duda, el punto fuerte de esta historia es la forma en que se narra los sentimientos de la protagonista. El lector puede identificarse fácilmente con sus dudas, sus miedos y sus alegrías. Beca no es perfecta y precisamente por eso resulta tan creíble. Beca nos acompaña en este proceso de aprendizaje tan duro y a la vez tan bonito que es caminar por la adolescencia.



