Los planes en Madrid con tintes artísticos y creativos se están convirtiendo en una actividad ideal para realizar en familia o con grupo de amigos. ¿Te imaginas pintar tu propia pieza de cerámica? Pero no solo decorarla… sino crearla desde cero: moldear la arcilla, darle forma en el torno y convertirla en una taza o en un bol único. Eso es justo lo que hicimos en el taller familiar de Échale Manos, en pleno barrio de Malasaña (Calle Escorial, 11).

Primera parte: aprender a moldear en el torno

taller cerámica al torno en madrid

Cada vez apetece más regalar tiempo compartido y experiencias que nos saquen de la rutina. Y si además podemos llevarnos a casa algo hecho con nuestras propias manos, la experiencia se vuelve todavía más especial.

Fuimos un sábado por la tarde y la experiencia fue maravillosa. Casi dos horas de desconexión total divididas en dos partes: primero el torno y después la decoración. Una actividad relajante, diferente y perfecta para hacer en familia.

planes con niños en familia

Nada más llegar, nos pusimos manos a la obra —nunca mejor dicho— con la arcilla. Nuestra guía, Charlie, nos explicó paso a paso cómo colocar las manos, cómo presionar en el momento adecuado y cómo mantener la calma cuando la pieza empieza a tomar forma o por el contrario empieza a deshacerse, que suele ser muy común en principiantes.

Porque sí, si algo aprendes en el torno es paciencia. Aquí no hay prisa. De hecho, te diré que hasta nos quitamos el reloj (en parte para que no se manchase). Y fue todo un acierto.

Trabajar la arcilla es casi terapéutico. Notas cómo gira el barro entre tus manos y cómo, poco a poco, va subiendo y estrechándose hasta convertirse en algo reconocible. Hacerlo en familia fue aún más especial: trabajábamos en paralelo y padre e hija observaban cómo iba tomando forma su creación, ayudándose y animándose mutuamente.

No voy a engañarte: no es tan fácil como parece. Nos costó. La arcilla se descentraba, se torcía… pero con la ayuda de Charlie conseguimos dar forma a una taza (con su asa incluida) y a un bol perfecto para nuestros desayunos de Nesquik. Sí, somos más del conejo Quicky que de los grumitos.

Una vez terminada la forma, las piezas pasaron por un secado rápido con un secador especial. Y entonces llegó la segunda parte.

Segunda parte: pintar y personalizar

taller de cerámica al torno

Después del torno, nos sentamos en la mesa de pintura. Aquí cada uno iba a su ritmo, aunque siempre podías pedir consejo a Charlie si lo necesitabas.

La mesa estaba llena de herramientas: pinceles de distintos grosores, pequeñas letras para grabar el nombre, una amplia paleta de colores (y si se acababa alguno, podías pedir más sin problema). Este momento es más libre y creativo: puedes dejar volar la imaginación y dar personalidad a tu pieza.

Con nosotros había otra familia y terminamos entablando una conversación muy agradable sobre los planes de ocio en Madrid. Ese es otro de los encantos de este tipo de actividades: compartes espacio con otras personas que también buscan experiencias diferentes.

Nos habría encantado llevarnos nuestra creación ese mismo día, pero tocaba volver a practicar la paciencia. Las piezas necesitan pasar por un proceso largo antes de estar listas: aproximadamente un mes. Tienen que secarse completamente y pasar dos veces por el horno para que la cerámica se endurezca y los colores se fijen bien. Así que ahora esperamos con ilusión el momento de tener nuestras propias tazas en la cocina.

Durante todo el taller eres partícipe de cada paso. Incluso mientras esperas para pintar, eres responsable de tu torno y tienes que limpiarlo bien. Es una forma bonita de entender el proceso completo y valorar el trabajo artesanal.

Conoce los talleres creativos de Échale manos

planes en familia

Además del curso de torno en familia, en Échale Manos tienen muchos más talleres creativos. Algunos son temáticos —para el Día del Padre, el Día de la Madre o Semana Santa— y otros se mantienen fijos durante todo el año.

Taller de velas y jabones, creación de joyas en barro, elaboración de tu propio bolso de piel o fundas de gafas, además de clases mensuales para aquellos que quieran profundizar más. ¡La oferta es amplia y variada!

El taller torno de cerámica en familia es una actividad perfecta para desconectar del móvil (y del ruido de los parques de bolas), trabajar la paciencia y disfrutar del proceso. Porque aquí lo importante no es solo el resultado final, sino el camino hasta conseguirlo.