Una tarde de saltos, escalada y diversión en Rock N Jump con niños de 8 y 10 años. Te contamos cómo fue nuestra experiencia familiar en este parque indoor situado en Torrejón de Ardoz y por qué este plan es perfecto para liberar estrés y pasarlo en grande.
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Rock N Jump, un parque de trampolines con un toque urbano
Después de una semana larga, con la rutina y el estrés que a veces acumulamos en casa, decidimos liberarnos y regalarle a las niñas un plan diferente. Nos fuimos un viernes por la tarde a Rock N Jump, un parque de trampolines con un toque urbano superatractivo. Íbamos con nuestros dos peques, de 8 y 10 años, que estaban deseando saltar y correr sin parar… y vaya si lo hicieron.
El parque se encuentra en Torrejón de Ardoz, en Madrid. El ambiente es moderno y juvenil, con graffitis en las paredes que le dan un aire urbano muy cool. Hay zonas para saltar, muros de escalada, circuito tipo ninja, parkour, una “barredora” acolchada, canastas de basket jump, piscina de foam, parque de bolas…
Justo lo que queríamos: un sitio para que descargaran toda la energía acumulada durante la semana.
En Rock N Jump la diversión está asegurada
Lo que nos gustó de este parque indoor es que los monitores estaban muy pendientes de que los niños disfrutasen y les ayudaban en todo momento. Por ejemplo, en la zona de la escalada. Nosotros ya habíamos probado esta actividad, pero no estuvo mal que nos diesen un curso de repaso para sacarle el máximo provecho.
Entro de Rock N Jump también descubrimos el circuito de parkour: una zona pensada para jugar con obstáculos, muros, superficies elásticas… Ideal para que su agilidad se ponga a prueba.
Uno de los puntos que más les entusiasmó fue la foam: esa piscina de espuma blanda donde puedes lanzarte sin miedo. ¡Quién fuera niño para poderse tirarse a esta piscina!
Celebra tu cumpleaños en Rock N Jump
Como no podría faltar algo para recuperar fuerzas, paramos en la zona de restauración del parque y pedimos una pizza para compartir. Estaba bastante bien: sencilla, pero justo lo que necesitábamos para coger aliento. Nos sentamos en las mesas, nos relajamos un poco mientras los niños comentaban sus proezas de salto y escalada, y aprovechamos para ver que en Rock Jump también se celebra cumpleaños.
De hecho, aunque Rock N Jump es muy conocido para celebrar cumpleaños infantiles, nosotros fuimos simplemente como familia. Nos pareció una opción perfecta para un plan espontáneo: sin necesidad de organizar un cumpleaños, sin preparativos complejos, simplemente saltar y pasarlo bien en un entorno seguro.



