Es una moda y me da que no es pasajera, ya que hay que reconocer que tanto a pequeños como a adultos nos gustan. Los espectáculos y museos inmersivos se han impuesto. Y aquí os presentamos uno de nuestros favoritos situado nada más y nada menos que a la Gran Vía madrileña: museo Nomad.

Los dinosaurios llegan al museo Nomad

dinosaurios en el nomad museo

Si hay algo que nunca falla cuando hablamos de planes con niños, son los dinosaurios. Fascinan, impresionan y despiertan una curiosidad infinita. Y eso es exactamente lo que vivimos en nuestra visita a la experiencia Dinoverse en el Nomad Museo Inmersivo.

Hace 252 millones de años comenzó una de las historias más épicas de la Tierra. Durante casi 180 millones de años, los dinosaurios dominaron el planeta: volaban sobre continentes enteros, cazaban en selvas impenetrables y nadaban en océanos profundos.

En Dinoverse no solo aprendes datos curiosos. Aquí caminas entre ellos, sientes su presencia y te sumerges en su mundo gracias a proyecciones 360º, sonido envolvente, realidad aumentada y efectos visuales que impresionan tanto a niños como a adultos.

La experiencia comienza antes incluso de entrar en la gran sala. El pasillo de luces que da acceso a la exposición ya te mete en situación. Es uno de esos momentos en los que sabes que las fotos van a ser muchas. Bueno… muchísimas.

Las luces, el ambiente, la expectativa… todo suma para que los niños entren ya emocionados. Solo por ese inicio, merece la pena.

Dinosuarios por todas parte en el museo Nomad

dinoverse en el nomad museo

Después llegamos al corazón de la experiencia: la gran sala inmersiva. Y ahí… empieza la magia.

Dinosaurios proyectados en las paredes, otros que “corren” por el suelo, vuelos sobre nuestras cabezas, selvas que parecen rodearte por completo. Es una auténtica pasada.

El rugido del tiranosaurio retumba, los pterosaurios sobrevuelan el espacio con majestuosidad y los enormes saurópodos avanzan lentamente como si realmente estuvieran allí. La sensación envolvente está muy lograda. Los escenarios son exuberantes, casi salvajes, y consiguen que durante unos minutos te olvides de que estás en pleno Madrid.

Las caras de los niños cuando aparecen los dinosaurios en la pantalla son increíbles. Los nuestros iban detrás de ellos, intentaban tocarlos, “cazarlos”, avisaban cuando aparecía uno nuevo… Esa libertad de movimiento es uno de los grandes aciertos de la propuesta.

Algo que nos gustó especialmente del Nomad Museo Inmersivo es que no es el típico museo en el que tienes que pedir silencio constantemente.

Aquí pueden correr de un lado a otro, tumbarse en el suelo para ver mejor las proyecciones o perseguir a un dinosaurio digital sin miedo a molestar. Eso lo convierte en una opción ideal para niños pequeños que todavía no están acostumbrados a exposiciones más tradicionales.

Es, en cierto modo, una forma fantástica de acercarlos al mundo de los museos desde la diversión y la libertad. Se sienten protagonistas de la experiencia.

En uno de los momentos centrales se proyecta un vídeo de unos 10 minutos aproximadamente. No es demasiado largo, algo que agradecemos cuando vamos con niños. Mantiene la atención sin que se haga pesado.

Creatividad y más diversión en el Nomad Museo

nomad museo dinoverse

Después del vídeo, lejos de terminar la experiencia, comienza otra parte que nuestros hijos disfrutaron muchísimo.

En la zona superior hay un espacio creativo donde pueden pintar en papel con lápices fluorescentes, utilizar pinceles gigantes y dejar volar la imaginación inspirados por todo lo que acaban de ver. Tras tanta estimulación visual, este momento más tranquilo pero igualmente divertido es perfecto para bajar revoluciones.

Se tiraron un buen rato dibujando dinosaurios, inventando especies nuevas y enseñándonos orgullosos sus creaciones.

Y sí, también hay tobogán.

No recordamos cuántas veces se tiraron. ¿Diez? ¿Veinte? Perdimos la cuenta. Pero lo que sí sabemos es que fue uno de los grandes protagonistas del día.

Este detalle convierte la visita en algo mucho más completo. No es solo una exposición inmersiva, es una experiencia lúdica que combina tecnología, aprendizaje y juego.

Creemos que Dinoverse es especialmente recomendable para niños pequeños y de primaria. Los dinosaurios son un tema que suele entusiasmar entre los 3 y los 10 años, aunque también vimos a preadolescentes disfrutando.

Al no haber textos largos ni explicaciones complejas, todo se entiende de forma visual. Eso facilita mucho la visita en familia.